miércoles, 16 de noviembre de 2011

Las cartas que no te enviaré (2).

Disclaimer: Katekyo Hitman Reborn! no me pertenece, ni sus personajes tampoco, son de Akira Amano yo hago esto sin animo de lucro, bla, bla, bla.

Personajes/Parejas: TYL!8059 (YamaGoku), más adelante mención de otras.

Advertencias: POV de Yamamoto y como el mamón es difícil de descifrar quizá algo de OoC -espero que no...-, en capítulos siguientes puede que ponga más advertencias.

Resumen: Después de diez años guardando todo lo que lleva dentro, Yamamoto Takeshi decide desahogarse de una forma muy común. Escribiendo cartas.

Música: Aqua Timez.

Segunda Carta: Avaricia.

Querido Hayato:

Acabo de encontrar el álbum de fotografías que hice cuando era más joven y aunque no es que esté a rebosar de imágenes me ha entrado nostalgia al verlo. Hayato… ¿recuerdas como nos conocimos? Ya han pasado casi diez años de eso. Recuerdo que me pareciste una persona graciosa y algo (no te enfades) frágil. No me malinterpretes ni quieras matarme tan rápido y deja que te lo explique. Más que parecerme que fueras frágil fue algo así como una intuición, de todas formas es algo que deseche bastante rápido, ¿no es gracioso? Era un niño después de todo, no era capaz de ver lo que tu supuesta fortaleza escondía. Me refiero a tu fortaleza sentimental, así que guarda tus bombas.

Como te iba diciendo, al principio todo me resultaba muy gracioso. Estar con Tsuna, contigo, con Reborn, Lambo y los demás. Me hacía feliz. Cada vez nuestro pequeño grupo crecía más y más. Supongo que también te diste cuenta, ¿no? Nos habíamos convertido en una familia mucho antes de que todo el lío del Décimo Vongola se formalizara. Lo sé, lo sé, me estoy explicando realmente mal. Verás, lo que quiero decir con esto es que, a pesar de que cuando os conocí lo más importante para mi era el béisbol, en poco tiempo vosotros llegasteis a tomar el primer lugar en mi lista de prioridades.

Sí, Mukuro también. Después de todo, forma parte de nuestra familia.

A veces tengo miedo, ¿sabes? Miedo de no poder protegeros, miedo de… de ser lo suficientemente débil como para que tengáis que arriesgaros protegiéndome. Ya sé que no tienes tiempo de protegerme si estás pendiente del Décimo y también se que tienes esa típica expresión en tu cara de: “¡no te creas tan importante, idiota!”. Sé que no me protegerías pero está bien, en cierto sentido así es mejor porque yo sí voy a protegerte. Y de paso, protegiéndote a ti también protejo (indirectamente) a Tsuna.

Al menos pensando así no me siento un guardián tan inútil. Además, realmente me gusta que no tengas la necesidad de ponerte entre la muerte y yo. No soportaría que resultases herido por mi culpa. Supongo que no entiendes de qué te estoy hablando. No importa, por ahora todo está bien así.

Cuídate,

Yamamoto Takeshi.

No hay comentarios:

Publicar un comentario